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Ámbar sigue avanzando por una licencia que garantice acceso justo al cannabis

  • 26 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

La Asociación Ámbar agradece a sus pacientes asociados el apoyo recibido en un año marcado por trabas burocráticas y avances parciales en la legislación nacional e internacional. Informamos que continúamos gestionando la LPA a pesar de los obstáculos municipales y el nuevo cerco de la Dirandro.



Querida comunidad de pacientes y familias:


En este cierre del 2025, queremos enviarles un fuerte abrazo solidario y agradecerles por su confianza y, sobre todo, por su paciencia en este año lleno de aprendizajes, avances y no pocos retrocesos en la lucha por el acceso justo y seguro al cannabis en Perú.


A nivel nacional, hemos sido testigos de nuevas regulaciones que, si bien aparentan facilitar el acceso, han generado más barreras para pacientes y organizaciones de menores recursos económicos. Por ejemplo, hemos tomado conocimiento de que se están exigiendo nuevos requisitos para la obtención del certificado de seguridad por parte de la Dirandro, que muchas asociaciones no pueden cumplir. A ello se suman la desinformación de diversas municipalidades, que han rechazado solicitudes de licencia de funcionamiento argumentanto que la regulación cannábica entra en conflicto con la Ley Marco de Licencia de Funcionamiento y que las municipalidades no pueden autorizar la producción de cannabis para uso medicinal.


Por otro lado, mientras se anuncia la próxima publicación del reglamento de la Ley del Cáñamo (Ley 32195), en la práctica ya circulan productos derivados del hemp (como bebidas y semillas) sin ninguna regulación clara ni respeto por la producción nacional. Esto ocurre a pesar de que el propio Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjusdh) advirtió que el cultivo de cáñamo no constituye delito en el Perú, lo cual debería ser punto de partida para un enfoque más coherente, informado y justo.


A nivel internacional, hemos seguido de cerca los vaivenes en Estados Unidos: desde las nuevas restricciones al hemp (particularmente contra los productos con cannabinoides derivados como el delta-8) hasta el reciente anuncio de Donald Trump de reclasificar el cannabis de la lista I a la lista III de sustancias controladas a nivel federal. Aunque esta medida puede parecer positiva, también representa un arma de doble filo, pues podría beneficiar únicamente a grandes farmacéuticas, dejando de lado a pacientes, productores artesanales y comunidades históricamente criminalizadas por su relación con la planta.


En medio de este panorama desafiante, queremos resaltar que desde la Asociación de Pacientes de Cannabis Ámbar seguimos avanzando con firmeza en el proceso para obtener la Licencia de Producción Artesanal con Cultivo Asociativo (LPA). La Directiva de Ámbar ha trabajado estos meses para sostener este proyecto colectivo. Sabemos que no ha sido fácil y les agradecemos profundamente su apoyo y comprensión.


Seguimos creyendo que toda la planta de cannabis es medicinal, que el acceso debe ser libre pero informado, y que el modelo asociativo es parte de la respuesta a las injusticias estructurales del sistema de salud. En el 2026, seguiremos defendiendo nuestro derecho a la salud, la libre asociación y libre desarrollo de la personalidad, sin criminalización ni exclusión.


¡Gracias por caminar con nosotros este año!


Directiva de la Asociación de Pacientes de Cannabis Ámbar

Lima, diciembre de 2025

 
 
 

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